¿QUE ES LO QUE REALMENTE SABEMOS?

 

En esta primera edición de hombres-ya.com, me parece excelente idea empezar algunas  colaboraciones haciéndome una pregunta relacionada a la importancia de la espiritualidad y fe:

 

 

 

 

¡¡¡ ¿Qué es lo que realmente conozco, creo, utilizo de la fe y del conocimiento de dios y que me ayuda en todo momentos en mi vida ? 

Viviendo inmersos en la velocidad, estrés y problemática del México actual, se hace indispensable una disciplina de  meditación y reflexión en la  trascendencia del hombre, es decir su relación con Dios, el universo y sus semejantes, que nos ayude a contestar estas preguntas básicas, pero que estoy convencido  es el conocimiento mas importantes de nuestras vidas.

En la actualidad  existiendo tantas opciones en religiones y creencias, algunas semejantes y otras opuestas, basadas en ideas  teológicas y otras  en ideas científicas, me resulta extraordinario que aparezca nuevas ideas al respecto.  No pretendo sugerir una religión o culto en particular o alguna escuela  de espiritualidad determinada, si no más bien reflexionar  en la importancia del concepto mismo.

Hace un par de meses llego a mi,  gracias a la recomendación de un amigo, una interesante  película, la cual me causado  una grata impresión, motivación y guía, en mi crecimiento espiritual y profunda reflexión.

De esta manera me permito recomendarles un excelente libro y película de amplio criterio, que explica  la existencia de la fe y de Dios de una manera creativa,  en un sentido realista, actual y científico.

 

 

What the bleep do we know?¡¡¡

La película es por su titulo en Ingles "What the bleep do we know?!!!". Y su sitio en Internet  http://www.whatthebleep.com/

 

 Esta película con Marlee Beth Matlin, dirigida por William Arntz, Betsy Chasse y Mark Vicente trata de mostrarnos en un guión simple pero certero, como es que nosotros mismos bloqueamos nuestra paz y felicidad.

 

 

 

 



Presenta al público un dilema eterno de nuestra humanidad respecto a las clásicas preguntas:

 

 

 


 

 

¿Qué es la realidad?
¿Quién o qué es dios?
¿Si nadie presencia un suceso, esto realmente sucedió?
¿Podemos afectar, por medio de nuestra mente, la realidad?
¿Cuál es el verdadero poder de una persona?

Y responde con un enfoque filosófico denominado Física Cuántica, que naturalmente tiene fuertes opositores en la filosofía clásica occidental.

Mientras usualmente tenemos un concepto lineal de sucesos de tiempo, pasado, presente y futuro; la película nos cuestiona conceptos y paradigmas en base a recientes evidencias científicas que traen abajo los viejos conceptos del tiempo y de la materia. El concepto materia pasará a la historia pues en realidad lo que llamamos materia posee gran cantidad de espacio y los pocos elementos que quedan y podemos llamar materia, en realidad es una expresión de la energía viviente. Y con relación al tiempo, también las futuras generaciones vivirán otro concepto del mismo ya que en realidad este es elástico y relativo.

Los pro-religiosos han puesto el grito en el cielo ya que en la película abiertamente se dice que Dios no puede ser un ente juzgador, malvado que hará un juicio final o ejercerá una serie de sanciones por nuestros malos actos en esta vida. Se dice claramente que el universo no se verá afectado por cualquier acto malo o bueno que hagamos los humanos; este sistema es tan pero tan grande que en nada será afectado por lo que ocurra en nuestro planeta. Respetando los credos religiosos es preciso decir que así como hay fanáticos de estas religiones o sectas, también encontraremos inteligentes personajes en estos grupos que con mente abierta entienden las nuevas tendencias del conocimiento humano, las evalúan y saben respetarlas.

Es evidente que el concepto de Dios varía, por ejemplo, cuando somos niños,  nuestros padres nos dan una idea fácil de asimilar presentándonos imágenes humanas, deidades y estatuas que simbolizan el concepto de lo divino, superior y eterno. Pero a medida que vamos creciendo y nuestra experiencia acumulando más elementos de juicio, es evidente que el concepto de Dios también evoluciona.

La película no niega a Dios, al contrario lo redefine como un ser inmensamente incomprensible, cercano e incluso como fundamental componente de nuestra propia existencia.  “Somos dioses, pues somos parte de la totalidad del todo”, que finalmente comprende a Dios. Es decir, no se concibe un Dios apartado de su creación, sino como integrante en el ser y el tiempo de si mismo y de su creación. Podemos discrepar con esta forma de concebir a Dios, pero no cabe duda que merece estudiarla y por tanto respetarla.

De otro lado, nos plantea la existencia de diversos niveles o dimensiones en los que podemos de hecho existir. Es decir, hay millones de posibilidades dentro de los siguientes segundos de lo que podrá ocurrir; de nosotros dependerá lo que ocurra en nuestra experiencia ahora. Podemos entonces en esta nueva visión de la realidad, crear nuevas realidades totalmente distintas, favorables y llenas de paz y felicidad. No es algo mágico, es algo que está relacionado con nuestra calidad de pensamientos.

  Este tema es para muchos difícil de digerir, sin embargo, les diré sobre todo a los que practican alguna escuela religiosa y meditación  en su diario vivir enfocarse acertadamente en crear a cada momento nuestro bienestar; desterrar esos pensamientos autodestructivos, los cuales muchas veces son hábitos socialmente aceptados, o costumbres heredadas sin crítica alguna. ¿Cuántas personas en un momento han destruido su felicidad sólo por tener ideas o pensamientos errados de la realidad?

Cuando nosotros orientamos a realizar la Meditación, los entrenamos también para dejar de un lado los pensamientos, aquellos recuerdos y preocupaciones que usualmente nos generan ansiedad e infelicidad. Nos preparamos para dejar fluir el verdadero espíritu interior, que debe ser el dueño de nuestros  pensamientos, emociones e ideas. Ahí es donde empezamos cuánticamente a crear nuevamente nuestra realidad, a determinar nuestro ahora.

Finalmente vemos que cada persona tiene un poder inmenso para transformar su realidad. Así la película nos recuerda el gran descubrimiento del Dr. Masaru Emoto con sus significativas fotografías a nivel molecular del agua. Estas moléculas se transforman en estrellas hermosas y llenas de vida, solo con pronunciar la palabra amor u otras amables y alegres; pero se vuelven oscuras y repugnantes cuando escuchan la palabra odio u otras interjecciones indeseables.

La película nos induce  a concluir lo equivocados que podemos estar cuando hacemos caso a ese critico interno que nos dice una y otra vez lo mal que nos vemos, lo pobres que somos, lo tontos e incapaces que podemos ser, etc. En vez de ello nos propone  amarnos, tratarnos con dulzura y buen tino. Si nuestro cuerpo es en un 80% agua y la mayor parte del tiempo nuestros pensamientos son irritantes culposos, críticos, pesimistas, etc., ¿cómo creen que será nuestra realidad? ¿Cómo estará a nivel molecular nuestra propio 80% de agua?

La película la puedes pedir por correo y además conseguirla directamente en la mayoría de tiendas de discos de la ciudad, espero la disfrutes y resulte inspiradora y de gran valor como me resulto a mí.

 
 

 

        DonGabo