DESDE EL ALMA

  

 

 

Tocar el alma es una frase que suena profunda,  en esta ocasión me gustaría hacer un ejercicio de nuestro cuerpo antes de tocar el alma, que puede ser algo no comprensible ya que no es tangible,  toquemos nuestro cuerpo, vamos a comenzar por los sentidos.

 

 

 

Con la yema del dedo índice toquen el dorso de la mano contraria al dedo, háganlo con suavidad y se van a dar cuenta de que la mano que siente es la que recibe las caricias,  la que acaricia no siente, ahora bien, vuélvanlo a hacer con la parte de la falange y notaran la diferencia, también la mano que acaricia siente, la pregunta es como pedimos algo no sentimos, queremos caricias pero no sabemos sentirlas, hagan este ejercicio en varias partes de su cuerpo, así descubrirán que parte de ustedes necesita caricias,  el contacto externo lleva a una conexión con el alma se generan toques eléctricos, apapachense un ratito para poder pedir hay que saber que pedir que queremos sentir, que emoción queremos tener

 

 

Sigamos con el gusto, el sabor de los alimentos ah! pero antes una pregunta  que sabor tenemos nosotros?,  hagan  una prueba como los gatos una lamidita en un brazo, y vayan observando varios días, prueben su sudor, suena mal pero es necesario, saben que transpiramos parte de lo que comemos?, pues bien veamos que comemos, la comida es gran parte de lo que nos mantiene vivos, y de pronto creemos que nuestro estómago es un bote de basura y no un procesador de nutrientes, en la medicina antigua la comida es la fuente de la salud, el cuerpo es sabio, hagamos otro ejercicio, cierren los ojos y piensen en que se les antojaría comer, esta parte es maravillosa, la imagen que tengan es lo que su cuerpo necesita, y piensen en algo que no les gustaría comer, ese alimento seguramente contiene algo que si lo comen seguramente les hará daño, como queremos que otra persona nos adivine el pensamiento para ofrecernos de comer si nosotros mismos no tenemos claro que necesitamos para disfrutarlo, hay quien necesita más sal, más dulce,  más amargo, más agrio,  etc., piensen que necesitan para estar bien, sigamos con el sabor de ustedes, el sudor suelta substancias que el cuerpo está  eliminando y que creen mucho es  de lo que comemos, a que queremos oler, y que olor vamos a despedir para los demás? Pues bien llegamos al olfato,  buscar una fragancia no es suficiente, el olfato conecta con el alma para comenzar sabemos respirar? Creo que no, nunca pensamos en ella, el primer ejercicio es pensar en nuestra respiración sin alterarla, si la alteran no llegaran al el alma, el hacer consciente la respiración nos lleva a un estado de paz, sigan intentándolo, bien pasemos a los olores,  a que queremos oler a rosas a lavanda, a jazmines, a bosque, no busquemos fragancias por moda, por estatus, busquemos a que nos gustaría oler, en ese sentido a los demás seguramente les va a gustar nuestro olor y estar cerca de nosotros. Piénsenlo.

 

 

 

 

 

No profundicemos tanto dicen que de la vista nace el amor,  que imagen queremos reflejar, comencemos de nuevo con los ejercicios, cierren los ojos y comiencen desde el cabello hasta los pies, después del recorrido abran los ojos y vayan a un espejo, no siempre coinciden las imágenes, pues manos a la obra con ese radar que hicimos con los ojos cerrados hay que hacerla que sea congruente con lo que vemos en el espejo, en el caso de los jóvenes quieren ver una imagen de alguien de moda, en el caso de la crisis de los 40´s, queremos seguir viendo lo que veíamos 20 años atrás, y así muchos ejemplos para decirles casi nunca vemos lo que queremos ver, pero tampoco hacemos nada para ver lo que queremos ver, y la pregunta es cómo queremos que los demás vean algo que no somos,  bien regresemos a los ojos cerrados, y pensemos en colores, luz, sombras, pero sobretodo en nuestro rostro, los gestos, están alegres, tristes, enojados, estresados, bien ahí hay una clave para comenzar, toquemos las emociones, encontrando las emociones podremos ponernos cara y físico, piensen si están tristes, que cara pueden tener, que postura pueden tener, pues no creo que muy buena o agradable a la vista de los demás y si nosotros mismos no nos vemos bien como queremos que los demás nos vean bien,  ahí viene la parte del alma,  toquemos las emociones antes de definir o redefinir nuestra imagen, teniendo la emoción pensemos como estaríamos mejor, a veces lo externo ayuda a lo interno,  en el ejemplo anterior,  los ojos apagados, encorvados, sin afeitar, sin peinar, sin maquillar, en fin, pongámonos a trabajar de afuera hacia adentro,  hay que consentirse un poco y para eso llevamos camino andado con las sugerencias anteriores,  sabemos a que queremos oler, que vamos a comer, ah! Faltaba algo que queremos escuchar, en que tono queremos que nos hablen, que palabras queremos oír,  que música nos hace sentir bien volvamos a cerrar los ojos, y cuando lo definan ahora bien podremos pedir, graben su voz y escúchenla, usen los tonos que usan al hablar con demás, que tal vamos con la autocrítica, esa parte la van a modificar en cuanto escuchen lo que necesitan, bien ya están todos, combínenlos  y como un cocktail, tendrán una imagen más homogénea y congruente con ustedes mismos de lo que quieren,  y al saber lo que quieren pueden pedir con la firmeza de conocerse desde el alma….

 

        Bela Luli