SALUD Y CULTURA ANTIENVEJECIMIENTO

  

 

Entre la demanda de juventud y mejoras en la calidad de vida de los individuos, la medicina ha encontrado vetas que colaboran para mantener la plenitud del cuerpo y la mente, y retrasar el envejecimiento. Más que remediar males, la medicina del futuro prevendrá y estimulará cuerpos saludables: por medio de la cirugía estética, con su búsqueda de remodelar las imperfecciones del cuerpo; o la medicina estética, que colabora para mantener un atractivo cercano al de nuestros años más lozanos; o la medicina antienvejecimiento, que propone estrategias para retrasar al máximo el declive del cuerpo. Las estrategias son variadas, en espera del paciente que, antes de enfrentar la enfermedad, elige curarse en salud

 

 

Cirugía estética, el cuerpo modificado

 

Derivada de la cirugía plástica funcional (en la cual las operaciones obedecen a problemas del cuerpo que piden una intervención necesaria), alrededor de la cirugía estética existen infinidad de mitos con consistencia de silicón. En nuestra imagen de esta especialización conviven las rubias de curvaturas excesivas o las señoras maduras con rostros acartonados. Pero más allá de los excesos glamorosos, la cirugía estética ha evolucionado al grado de convertirse en un aliado discreto, pero poderoso, de quienes buscan mejorar su calidad de vida a través de una discreta remodelación de las zonas conflictivas de su cuerpo. “Décadas atrás los estándares de la gente eran exagerados, demasiado estilizados -explica el Dr. Ricardo Torres Vascocelos, Presidente del Colegio de Otorrinolarginología y Cirugía de Cabeza y Cuello del Estado de México-. Ahora buscan resultados más naturales, que dejen ver una mejoría de frescura y juventud, en vez de rasgos forzados. La gente consumidora de la cirugía estética ha adquirido madurez y pide cirugías con resultados naturales”.

 

Desde la modificación en la nariz o los pómulos, hasta la liposucción, pasando por el rejuvenecimiento facial o la estética de los pechos, las posibilidades de remodelar el cuerpo pueden ser muchas y variadas. Caer en manos calificadas depende en mucho de reconocer la trayectoria y el aval que le da la comunidad al cirujano. “Los consejos médicos de especialidad certifican la capacidad del médico para realizar ciertos procedimientos. El paciente debe saber que existen estos consejos, y que cuando un médico está certificado por ellos quiere decir que realizó una especialización y recibió un entrenamiento para realizar este tipo de operaciones. Y nosotros debemos ser profesionales para decirle a nuestros pacientes en qué área estamos preparados y en cuál no, y poderle sugerir a otro colega que pueda resolver un problema de otra área”. Como paciente, uno tiene el derecho de solicitarle al médico que muestre su cédula de especialidad, además de su cédula profesional.

 

Además, la cirugía se apoya de los avances de la ingeniería biomédica para modificar la apariencia de quienes recurren a ella. “Desafortunadamente estos productos son de duración temporal, pero ayudan y no hacen daño. Estos recursos tienen aplicaciones tanto estéticas como funcionales, como ayuda contra el estrabismo e hipersudoración en las manos, entre otras cosas”, concluye el Dr. Torres Vasconcelos.

 

 

 

Medicina estética: los buenos hábitos como medida de salud

 

El médico estético acompaña al individuo con diagnósticos, tratamientos y propuestas de hábitos que colaboren a mejorar su apariencia. En su campo de acción se encuentran las mejoras de la piel, control de peso, remedio de problemas de pigmentación o celulitis, corrección de imperfecciones generadas por el paso del tiempo y el medio ambiente. El médico estético semeja un consejero que impulsa al individuo a obtener el mayor beneficio de sí mismo. Colabora a ordenar vicios, carencias, hábitos erróneos, en la búsqueda de un mejor estado mental y físico del paciente.

 

“Nos dedicamos a la estética sin hacer una cirugía estética”, explica Blanca Miller, doctora en medicina estética y presidenta fundadora de la Sociedad Mexicana Científica de Medicina Estética. “Nuestra participación es integral porque abarcamos muchas áreas: un dermatólogo no trata obesidad, nosotros sí; un cirujano plástico para tratar celulitis propondría una liposucción, nosotros ofrecemos un tratamiento que podría preparar al paciente, para que cuando sea operado tenga un mejor resultado en su cirugía”.

 

Descrita como “una filosofía de tratamiento de las patologías estéticas”, recoge conocimientos emanados de la dermatología, nutrición, flebología, estética, cirugía plástica, endocrinología, cosmiatría, farmacología y anatomía aplicados con el objetivo de mejorar la calidad de vida y el aspecto físico del paciente. “Muchos dermatólogos prefieren no hacer un tratamiento estético para su paciente; ellos generalmente sólo tratan enfermedades. Ahí entramos nosotros”.

 

Gracias a su capacitación, el médico estético puede abarcar problemas estéticos separando las propuestas científicas de la superchería. Por ejemplo, con el tema de la obesidad, proponen regímenes alimenticios, cambios de hábitos, siempre desde una perspectiva que otorgue seguridad al paciente. “En la medicina estética no hay milagros, el trabajo arduo es el del paciente, que debe tener un compromiso con él mismo: la decisión para bajar de peso”.

 

 

Medicina antienvejecimiento: a la vejez viruelas

 

Aunque se suele confundir con la geriatría, el campo de acción de la medicina antienvejecimiento es distinto. El objetivo de la geriatría es paliar las patologías de las personas mayores (65 años en adelante). Al tratar a estas personas se descubrió que hubiera sido más fácil enfrentar sus dolencias si años atrás hubieran tenido hábitos saludables. Entonces surgió la idea de crear una corriente preventiva que, además de retrasar los efectos de la vejez, preparen al cuerpo para transitar con mayor dignidad por ésta.

 

La medicina antienvejecimiento, entendida como corriente médica al igual que la medicina estética, integra especialidades como bioquímica, dermatología, geriatría y fisiología con el objetivo de retardar o incluso revertir el deterioro del envejecimiento. “Se puede envejecer con una muy buena calidad de vida y sin la amenaza de enfermedades crónico degenerativas cuando se toman medidas en estilos de vida y en recursos antienvejecimiento.”, explica el Dr. Joaquín González Aragón, presidente del Instituto Mexicano de Estudios de Longevidad.

 

El envejecimiento se debe a diversas causas, como la disminución de monoaminoxidosa en el sistema central, que ocasiona la reducción de funciones neurotransmisoras como dopamina, serotonina y catecolamina. También se manifiestan pérdida de vitalidad y memoria, problemas de artoesclerosis y fragilidad en el sistema óseo. Hipertensión, colesterol (y sus riesgos cardiacos), disminución en la asilimación de nutrientes, son sólo algunos de los síntomas que presenta el cuerpo que se acerca a la senilidad. Aunque todos estos son procesos naturales del cuerpo, retrasar o aminorar sus efectos permiten mantener la vitalidad y la lucidez por un tiempo mayor, lo que redunda en una mejor calidad de vida. De ahí que la medicina antienvejecimiento otorgue tratamientos que busquen retrasar los efectos negativos de estos deterioros.

 

Vale la pena recalcar que un paciente de antienvejecimiento no es un enfermo: su consulta es, justamente, para evitar enfermedades. De ahí que en la práctica, cualquier persona mayor de cuarenta años sería un paciente ideal, pues con él se busca desarrollar estrategias que le ayuden a evadir o enfrentar las enfermedades potenciales con mejores recursos.

 

 

     DonGabo